Reseña: Dororo capítulo 13 “La historia del Buda de rostro en blanco”

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Uno busca siempre un anhelo, algo que calme un mal recuerdo y otros buscan la manera de ayudar a tu ser especial, olvidado que tu también estas roto. Hola amiguitos espero que se encuentren bien, hoy hablare de este capítulo que apartado de lo emocionante, es muy interesante, veremos un nuevo opening que en lo particular me gusto, nos dará a entender que ahora Tahomaru será uno de nuestros antagonistas y aparentemente más resaltante que su propio padre, pero mejor comencemos.

Mientras los recuerdos atormentan y le quitan el sueño a nuestro Hyakkimaru, nuestra Dororo se mantendrá a su lado sin importar que. Pero nace una meta en Hyakkimaru, recuperar cada parte de su cuerpo.

Dororo puede estar muy preocupada pero piensa brindar todo su apoyo y ser esa familia que no lo ha abandonado. Tanto es su preocupación que le miente para que este logre relajarse y descansar sin tocar temas como los padres.

El ejército de Asakura se ha retirado, y la tierra de Daigo vuelve a ser bendecida por la lluvia desde aquel incidente en donde la familia volvió a reunirse, hasta los momentos el trato con los demonios parecer seguir en pie. La madre de Hyakkimaru se encuentra delicada y Tahomaru sufre en silencio su dolor.

Una hermosa cascada, una mujer que obliga a un hombre a estar en un territorio y un hombre desesperado por largarse de ese lugar, una estatua que corta su rostro  y este cae esa cascada, la estatua busca con este tener un rostro sin éxito, otro ¿rostro equivocado? Y esa mujer enojada lanza el cuerpo a la cascada cambiando nuevamente su rostro.

Una pequeña casa en donde Hyakkimaru descansara mientras Dororo buscara leña y bayas para comer y pasar la noche allí. La curiosidad te lleva a muchos lados, en el caso de Dororo a la cascada en donde se encuentra con una mujer, se lleva la gran sorpresa que es idéntica a su madre.

Que pequeño es el mundo, resulto que la cabaña era la casa de aquella mujer (llamada Okaka) que no parece ser un demonio pero tampoco un humano, Hyakkimaru no sabe con quién está tratando, pero esta le da alojamiento y cena sin protestar.

La guerra trae solo desgracia aunque no sea participe de esto, asi como la de un  tallador famoso por hacer estatuas de Buda de cara amable que medida que pasaban la guerras, la gente comenzó a querer estatuas con la feroz cara de Fudo y así olvidaron a ese tallador. Este quería ser recordado por todo el mundo y comenzó a tallar una estatua de Fudo en la roca de aquella cascada, hizo todo el cuerpo pero al llegar al rostro, solo le llego a la mente, tallar una cara magnifica como ninguna otra, pero solo podía tallar caras que había visto, durante años esculpió, destruyo una y otra vez hasta que falleció. Después de esto, un espíritu vengativo empezó a vivir en la estatua y quería tanto su rostro que Fudo revivió al tallador, ordenándola que le trajera humanos vivos para tomar caras por sí mismo.

Rostro, comida, voz, gestos, todo en Okaka le recuerda a su madre, Hyakkimaru se queda dormido y Dororo le pide a Okaka un deseo, poder decirle mamá, esta accede pero Dororo se da cuenta que es una trampa y que Okaka era ese tallador.

Dulces recuerdos que se vuelven pesadilla, despertándolo aun drogado, ella con esfuerzo va a salvar a su hermano, Hyakkimaru empieza a luchar, el fondo de la cascada con gente sin rostro, no puedes ser engañado si nunca has visto el rostro de esa persona que consideras especial como el caso de Hyakkimaru con su madre.

Dororo la detiene, le habla de manera razonable sobre sus acciones, es increíble como una niña puede percibir su dolor y su egoísta deseo, creándole en Okaka confusión.

La gran estatua le ataca y Hyakkimaru aprovecha esa brecha de tiempo para vencerle, el espíritu del tallador se despide de Dororo y pronunciando las mismas palabras de su madre y comparando su rostro como la de Buda.

Dororo está arrepentida por haberle recordado a su madre a Hyakkimaru y no ser más precavida pero este en vez de regañarla le premia con las aguas termales, en donde se llegan a encontrar con el anciano Miwa.

El destino vuelve a unir a nuestros jóvenes protagonista con este anciano que sabe ahora más de lo que aparente ¿Qué secreto hay en las marcas en la espalda de Dororo? Realmente esto es lo que más me ha dejado intrigada de este capítulo, espero que les haya gustado mi reseña, nos vemos en el siguiente capítulo de esta emocionante historia.

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Tata-chan

Tata-chan

Amante de los animales y novelas, apasionada con todo lo que hago, Solo soy una persona normal como ustedes que se emociona como una niña cuando de anime se trata. Espero que seamos buenos amigos n_n

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